Estamos llamados ser servidores, gente que señala dónde está Belén,
dónde está el misterio del Dios que se encarna y vive la pobreza para compartir nuestra vida.
La esperanza del Adviento nos impulsa, es dinámica, no se puede quedar quieta.
Oración
¡Adelante! Adelante con sueños, dificultades, promesas, deseos, retos…
Adelante en el camino hacia Belén. Que nadie nos pare.
Preparémonos por las sendas de la oración y de la entrega..
Compromiso
Reconocer y agradecer por tantas personas que son profetas HOY como el Bautista
e intentar seguir los pasos de quienes anuncian y denuncian,
aman y se ponen en camino…
http://siembraconmigo.blogspot.com/