7 nov 2012

¿Qué sabemos sobre la Corona de Adviento?



Se denomina corona de adviento a un adorno hecho con ramas de abeto o pino, con cuatro velas, que es colocada sobre una mesa durante el tiempo de Adviento.

Las cuatro velas suelen ser de los colores que se describen a continuación:
Azul: Representa el espíritu de la vigilia.
Verde: Representa la esperanza.
Rosa: Representa la alegría por el anuncio del nacimiento de Jesús.
Amarillo:  Es el color de la presencia luminosa de Dios.



El año litúrgico comienza con el Adviento. Se enciende una de las cuatro velas cada domingo de los cuatro que dura el Adviento, para indicar el camino que se recorre hasta la Navidad. El primer domingo de Adviento una, el segundo dos, y así sucesivamente.

Además de ser un elemento decorativo, esta corona anuncia que la Navidad está cerca y debemos prepararnos.

Los cristianos, para prepararnos a la venida de nuestra LUZ y VIDA, la Natividad del Señor, aprovechamos esta "Corona de adviento" como medio para esperar a Cristo y rogarle infunda en nuestras almas su luz.



El círculo es una figura geométrica perfecta que no tiene ni principio ni fin. La corona de adviento tiene forma de círculo para recordarnos que Dios no tiene principio ni fin, reflejando su unidad y eternidad. Nos ayuda también a pensar en los miles de años de espera desde Adán hasta Cristo y en la segunda y definitiva venida; nos conciencia que de Dios venimos y a Él vamos a regresar.

Las ramas verdes de pino o abeto representan que Cristo está vivo entre nosotros, además su color verde nos recuerda la vida de gracia, el crecimiento espiritual y la esperanza que debemos cultivar durante el Adviento.


Las manzanas rojas con las que algunas personas adornan la corona, representan los frutos del jardín del Edén, con Adán y Eva, que trajeron el pecado al mundo, pero recibieron también la promesa del Salvador universal.


El lazo rojo representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.


El día de Navidad, las velas  son sustituidas por otras de color rojo que simboliza el espíritu festivo de la reunión familiar. En el centro, se coloca una vela blanca o cirio simbolizando a Cristo como centro de todo cuanto existe.


 

La luz de las velas simboliza la luz de Cristo que desde pequeños buscamos y que nos permite ver, tanto el mundo como nuestro interior. Como hemos comentado antes, cuatro domingos antes de la Navidad se enciende la primera vela. Cada domingo se enciende una vela más. El hecho de irlas prendiendo poco a poco nos recuerda cómo, conforme se acerca la luz, las tinieblas se van disipando, de la misma forma que conforme se acerca la llegada de Jesucristo, que es luz para nuestra vida, se debe ir esfumando el reinado del pecado sobre la tierra. La luz de la vela blanca o del cirio que se enciende durante la Nochebuena nos recuerda que Cristo es la Luz del mundo. El brillo de la luz de esa vela blanca en Navidad, nos recuerda cómo en la plenitud de los tiempos se cumple el “ADVIENTO DEL SEÑOR”.

LAS ACTITUDES FUNDAMENTALES DEL ADVIENTO


1. Actitud de espera. El mundo necesita de Dios. La humanidad está desencantada y desamparada. Las aspiraciones modernas de paz y de dicha, de unidad, de comunidad, son terreno preparado para la buena nueva. El adviento nos ayuda a comprender mejor el corazón del hombre y su tendencia insaciable de felicidad.




2. El retorno a Dios. La experiencia de frustración, de contingencia, de ambigüedad, de cautividad, de pérdida de la libertad exterior e interior de los hombres de hoy, puede suscitar la sed de Dios, y la necesidad de «subir a Jerusalén» como lugar de la morada de Dios, según los salmos de este tiempo. La infidelidad a Dios destruye al pueblo. Su fidelidad hace su verdadera historia e identidad. El adviento nos ayuda a conocer mejor a Dios y su amor al mundo. Nos da conocimiento interno de Cristo, que siendo rico por nosotros se hace pobre.



3. La conversión. Con Cristo, el reino está cerca dentro de nosotros. La voz del Bautista es el clamor del adviento: «Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios ... » (Is 40,3-5). El adviento nos enseña a hacernos presentes en la historia de la salvación de los ambientes, a entender el amor como salida de nosotros mismos y la solidaridad plena con los que sufren.




4. Jesús es el Mesías. Será el liberador del hombre entero. Luchará contra todo el mal y lo vencerá no por la violencia, sino por el camino de una victimación de amor. La salvación pasa por el encuentro personal con Cristo.



5. Gozo y alegría. El reino de Cristo no es sólo algo social y externo, sino interior y profundo. La venida del Mesías constituye el anuncio del gran gozo para el pueblo, de una alegría que conmueve hasta los mismos cielos cuando el pecador se arrepiente. El adviento nos enseña a conocer que Cristo, y su pascua, es la fiesta segura y definitiva de la nueva humanidad.



¿Cómo hacer una Corona de Adviento?





Las Antífonas de la O para el Adviento

LAS ANTÍFONAS DE LA O

Jesús, el Niño Dios y Salvador

Son importantes las llamadas «antífonas de la 0», que se rezan en las vísperas desde el 17 hasta el 23 de diciembre. Son un eco de las profecías de Isaías. Algunas están contenidas en el himno «Cielos, lloved vuestra justicia».  

17 Diciembre:

Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno al otro confín y ordenándolo todo con firmeza y suavidad, ¡ven y muéstranos el camino de la salvación!



18 Diciembre:

Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley, ¡ven a librarnos con el poder de tu brazo!


19 Diciembre:

Oh Renuevo del tronco de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ante quien los reyes enmudecen y cuyo auxilio imploran las naciones, ¡ven a librarnos, no tardes más!


20 Diciembre:

Oh Llave de David y Cetro de la casa de Israel, que abres y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede abrir, ¡ven y libra los cautivos que viven en tinieblas y en sombra de muerte!


21 Diciembre:

Oh Sol que naces de lo alto, Resplandor de la Luz Eterna, Sol de justicia, ¡ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte!

22 Diciembre:

Oh Rey de las naciones y Deseado de los pueblos, Piedra angular de la Iglesia, que haces de dos pueblos uno solo, ¡ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra!

23 Diciembre:

Oh Emmanuel, Rey y Legislador nuestro, esperanza de las naciones y salvador de los pueblos, ¡ven a salvarnos, Señor Dios nuestro!

Estampa con el significado de Adviento

7 oct 2012

Pasatiempos de Navidad

Cruzada de Navidad:

Sopa de letras de Navidad:


Mandala de Navidad:

Colorea y recorta estos marcapáginas:
Construye un Molinillo de Navidad:


Fuente: http://lainmaculadaadvientoynavidad.blogspot.com.es

para niños

Fusión de Navidad:


Grilla de Navidad:


Descifra el mensaje escondido de Navidad:


Descubriendo los iguales:

Fuente: elrincondelasmelli

Sopa de letras de Navidad:


Laberinto de Navidad:


¿Quién es quién de Navidad?


Fuente: educarconjesus

Encuentra las diferencias:
Fuente:orientacionandujar

Figuras para montar un Nacimiento


Fuente: http://religionennavarra.wordpress.com/

Adviento: Camino hacia la Navidad - Recursos catequesis


Fuente:http://educarconjesus.blogspot.com.es

6 oct 2012

Pasatiempos de Adviento


Fuente: http://elrincondelasmelli.blogspot.com.es/


Criptograma de Adviento:
 Crucigrama de Adviento:


Sopa de letras de Adviento:

Árbol de Adviento:


 

30 sept 2012

Catequesis: Cuarto Domingo de Adviento: 16 de Diciembre



Un Corazón que acoge

El Corazón de María es un corazón que acoge, que está abierto a la Palabra, que se ilumina con la Luz verdadera. El Corazón de María nos enseña a acoger en nuestra vida a Aquel que viene a encender nuestras ilusiones, esperanzas, proyectos. El Corazón de María se hace uno con el de su Hijo. Es un Corazón con Luz, porque en Ella habita la Luz.

Como María queremos aprender a acoger la Luz. Queremos que Jesús esté dentro de nosotros, para que Él bombee nuestro corazón y nos marque el ritmo de nuestra vida con sus opciones y con su Amor.

Con María hoy queremos cantar que se haga en nosotros según Tu voluntad.

Oración Cuarto Domingo de Adviento:

Corazón de María, Corazón abierto a la Palabra, ayúdanos a estar disponibles a los planes de Dios. Aprendamos a cambiar nuestros esquemas,  planteamientos y ocupaciones y seamos más de Él, como tú.

 http://www2.diocesismalaga.es

Catequesis: Tercer Domingo de Adviento: 16 de Diciembre


 ¡Busca la LUZ!

Busca la luz. No te quedes con una pequeña lámpara o una linternita. 

Juan no es la luz. La gente que nos encandila no es la luz. Nuestros pequeños o grandes ídolos no son la luz. 

El Mesías es la LUZ. 

La única luz que puede encender nuestra mecha, esa mecha que busca ser prendida por el que es la LUZ.

Esa mecha que solo queda satisfecha con una LUZ que ilumina en la oscuridad, que vence a la muerte, que elimina los odios, que nos concede la paz, que guía a aquellos que quieren adentrarse en el camino único de Belén. Y lo hace desde la alegría del brillo que ofrece el Amor.

Oración Tercer Domingo de Adviento:

Tú eres nuestra luz. 
Que no te cambiemos a Ti por luces fluorescentes o destellantes. Tu luz es la única que nos hace ver, que nos guía hacia Belén.

 http://www2.diocesismalaga.es

Catequesis: Segundo Domingo de Adviento: 9 de Diciembre



¡Ponte en camino!

Al que prepara el camino al Mesías, Juan el Bautista, le toca barrer los caminos, quitar obstáculos, limpiar, arreglar la senda para que se pueda transitar sin dificultad. 

Copiémonos de Juan. Vayamos detrás de él con nuestra vela, intentemos prender luz de la llama de su profunda fe. 

¡Pongámonos en camino, con ánimo, incansablemente!

Merece la pena el esfuerzo. No podemos quedarnos parados. Con el Bautista aprendemos a nos ser protagonistas sino servidores, gente que señala dónde está Belén, dónde está el misterio del Dios que se encarna y se hace pobre para compartir nuestra vida. 

La esperanza del Adviento nos impulsa, es dinámica, no se puede quedar quieta. ¡Adelante!

Oración para el Segundo Domingo de Adviento:

¡Adelante! Adelante con sueños, dificultades, promesas, deseos, retos… Adelante en el camino hacia Belén. Que nadie nos pare. Preparémonos por las sendas de la oración y de la entrega.

Fuente:  http://www2.diocesismalaga.es/

Velas de los 4 Domingos de Adviento de Fano

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...